domingo, 31 de octubre de 2010

Dato curioso...

Sabias que Gardel, en realidad era francés, con nacionalidad uruguaya y residía en Argentina!!

Wouldn't it be nice....

http://www.youtube.com/watch?v=L--cqAI3IUI

Wouldn't it be nice if we were older
Then we wouldn't have to wait so long
And wouldn't it be nice to live together
In the kind of world where we belong


You know its gonna make it that much better
When we can say goodnight and stay together

Wouldn't it be nice if we could wake up
In the morning when the day is new
And after having spent the day together
Hold each other close the whole night through

The happy times together we've been spending
I wish that every kiss was never ending
Oh Wouldn't it be nice

Maybe if we think and wish and hope and pray it might come true (run, run, run)
Baby then there wouldn't be a single thing we couldn't do
We could be married (we could be married)
And then we'd be happy (then we'd be happy)

Wouldn't it be nice (ba ba ba ba ba ba ba ba)

You know it seems the more we talk about it
It only makes it worse to live without it
But lets talk about it
Oh, wouldn't it be nice

sábado, 30 de octubre de 2010

Net working= Net using



Cuando escuche la palabra net working por primera vez me pareció genial, todos los principios de esta práctica se me hacían correctamente lógicos, no nuevos sino olvidados, pero comenzó a pasar el tiempo  y seguí escuchando esta palabra la cual fue perdiendo el verdadero sentido, el net working se convirtió en bases de  datos de personas, en almacenar y almacenar e intercambiar e intercambiar contactos, mantener relaciones inexisistentes, yo sé que no en  todos los casos pero en general este principio tan valioso se ha ido deluyendo y el error fue en convertirlo en un sistema, cuando en realidad solo funciona si las amistades son reales, si las relaciones de trabajo son respetuosas y si realmente adoras cierto movimiento o causa, si no se convierte en mantener por mantener y contactar por contactar y no se trata de la inmensa base de  datos  sino en el preciso grupo de personas  buscando objetivos entre sí. Creo que  se encuentra cuando  cambias el “haber que puedo sacarle a esta persona” en “esta persona y yo podemos  ayudarnos”

Consumidora en busqueda de una oferta arquitectonica de calidad!!


Señores arquitectos, a mi no me venden su idea de "Estilo contemporáneo"= casas cuadradas, sin detalles, con pisos de 60x60, horribles!!!! frías, mal distribuidas, no me venden la fachada, no me venden el puentecitos, están carisimamente horribles!!!, y probablemente tenga que vivir en ellas, habiendo estilos baratos de construcción (porque solo eso me queda claro que buscan) como el mexicano contemporáneo, porque hacen cajas  de leche, esa es el legado que le quieren dejar a su comunidad, esta iuuuuuu!!!, aplaudo los fraccionamientos que buscan  ser ecológicos, pero que  las casas estén bien distribuidas, aplaudo los fraccionamientos  bien planeados urbanísticamente, es mas  valen lo que cuestan pero porfa las casas con más cuidado (con respeto en ocasiones las casas infonavit están mejor pensadas), por  un día mas de planear una casa le están regalando una comunidad más estética, teniendo vistas bonitas ponen ventanas pequeñas, teniendo vista al vecino ponen ventanas gigantes, digo la primera casa se las paso esos errores pero fraccionamientos  completos espantosisisisimos, se les olvida al planear que gran parte del problema urbano que tenemos no es de los políticos sino de la desgracia de ciudad que nos tenemos que levantar. S e muy bien que hasta hacen colonias feas caras y luego venden colonias ya con errores corregidos para  tener a su rebaño compre y compre que vergüenza.

jueves, 28 de octubre de 2010

lunes, 25 de octubre de 2010

En esos momentos cuando todo no deja de pasar

Me encuentro en esos momentos en que TOOODO no deja de pasar,  BUENO  hasta la versión moderna de quedarme con  la puerta del carro en la mano mientras subía el vidrio!! y me eh preocupado, sobre analizado  y metanalizado , sobre  como en ciertas etapas  de la vida esto pasa y las personas reaccionan a esto; en psicología hay millones de teorías y conceptos que pueden definir qué  pudiera causar mi mal suerte, desde los eventos que otros me han dicho o ha insinuado que van a ocurrir, bien llamados efecto Pigmalión o premonición anunciada, (o como Doña Juana diría me echaron el ojo) como los que yo solita me busco, como la famosa autoprofecia cumplida o desde una versión psicopedagógica un déficit de inteligencia o su pasada definición  ser imbécil.
No pienso mucho en que me puede pasar sin embargo pasa y pienso mucho en lo que me puede pasar y pasa, eh intentado como mecanismos de defensa ó de procuración de mi salud mental, el altruismo, el sobre análisis y nada, actualmente practico mis dos nuevas pasiones la verborrea virtual y la simplificación de vida las cuales  han funcionado sin embargo siguen ocurriendo cosas (pero la diferencia es que tengo más tiempo para resolverlas) algunos de mis muchos  y muy querido * amigos positivos, me sugieren técnicas de “El Secreto” las cuales aplico y aplico y mejoran pero siguen pasando cosas, algunos dicen que cambie la percepción con que veo los eventos yo lo intento y hasta cuando en esos momentos comento algo  positivo la gente me ve como si el diablo hubiera dicho el padre nuestro y pues al final de cuantas lo único que me hace salir completamente es el sarcasmo y la ironía, eso sí lo disfruto demasiado!!! igual que el positivo disfruta decir  que todo está bien, el del secreto le gusta imaginar que todo está bien a  mí me gusta aceptar que todo está mal y reírme de eso, lo que es socialmente molesto es que el positivo y el del secreto sean “de buen ver” y el irónico o sarcástico siempre sea de mal ver cuando los cuatro en realidad son incómodos, por ejemplo un comentario positivo es como aceite hirviendo para un irónico o sarcástico, mientras que un comentario irónico es una ofensa para un positivo y ahí es donde encuentro una seria inequidad que se que este mensaje no va a cambiar el mundo dejara por lo menos claro mi punto, no cambiaras los eventos en tu vida  ni la forma en que los percibes solo la forma en que reaccionas  a ellos y en  este sentido, soy sarcástica y lo amo!!y también adoro a mis amigos positivos que me hacen pensar en mas ideas irónicas con cada cosa positiva que me dicen.
*Es enserio los quiero y me gusta escuchar sus versiones diferentes de la vida


jueves, 21 de octubre de 2010

miércoles, 20 de octubre de 2010

Propuesta de estudio

Ok un tema interesante de estudio:
Problematica: a las mujeres de antes se les enseñaba que iban al matrimonio a sufrir, a sufrir a sufrir (Monjas del agrado corazón), a las mujeres  de hoy les enseña  Disney que vas encontrar un principe azul.

Va mi hipotesis las espectativas previas al matrimonio aumentan las probabilidades de divorcio?

Muchos ya tendriamos la respuesta aun sin estar casados, entonces es mejor una imagen del matrimonio negativa que prevenga  overfantasear, mmmmm.....

No es que no puedas, sino que no quieres


"Yan-Kieu dijo a Confucio: tu doctrina me complace, maestro, pero no me siento con fuerza para practicarla. El maestro le contestó: los débiles emprenden el camino, pero se detienen a la mitad; tú ni siquiera tienes voluntad para iniciar el camino; no es que no puedas, sino que no quieres"
Confucio

The Arrival of the Bee Box

The Arrival of the Bee Box

I ordered this, clean wood box
Square as a chair and almost too heavy to lift.
I would say it was the coffin of a midget
Or a square baby
Were there not such a din in it.

The box is locked, it is dangerous.
I have to live with it overnight
And I can't keep away from it.
There are no windows, so I can't see what is in there.
There is only a little grid, no exit.

I put my eye to the grid.
It is dark, dark,
With the swarmy feeling of African hands
Minute and shrunk for export,
Black on black, angrily clambering.

How can I let them out?
It is the noise that appalls me most of all,
The unintelligible syllables.
It is like a Roman mob,
Small, taken one by one, but my god, together!

I lay my ear to furious Latin.
I am not a Caesar.
I have simply ordered a box of maniacs.
They can be sent back.
They can die, I need feed them nothing, I am the owner.

I wonder how hungry they are.
I wonder if they would forget me
If I just undid the locks and stood back and turned into a tree.
There is the laburnum, its blond colonnades,
And the petticoats of the cherry.

They might ignore me immediately
In my moon suit and funeral veil.
I am no source of honey
So why should they turn on me?
Tomorrow I will be sweet God, I will set them free.

The box is only temporary.

Caminar como pensar


EL PAÍS, domingo 25 de julio de 2010.

Caminar como pensar
CÉSAR ANTONIO  MOLINA

El camino  es camino mien­tras se está en camino: I el estar en camino guía e ilu­mina, I trae y dicta". Son unos ver­sos de Heidegger correspondien­tes a su poema A los mortales pa­ciencia. ¿Por qué durante siglos el hombre no ha dejado de caminar a pesar de que, en apariencia, ya no le es necesario? Barcos, avio­nes, trenes de alta velocidad, co­ches con todas las prestaciones inimaginables y, sin embargo, el hombre camina, camina, sigue ca­minando en busca de un miste­rio. Peregrinatio (per ager) signifi­ca ir por el campo, al aire libre. Hajj en árabe equivale a "ir a" sin precisar dónde. En India tirtha es vadear un río. Peregrino es siem­pre alguien que deja su casa y se va a otro lugar en busca de algo diferente. Los caminantes más te­naces, tercos, son los sadhus, asce­tas peregrinos. Recorren India a pie durante periodos de 12 años. Caminar, caminar, a La Meca, al Ganges, a Delfos, a Eleusis o a Ro­ma, Jerusalén o Santiago. Cami­nar por un sentido religioso pero, también, por el simple hecho de encontrarse consigo mismo en el camino.

El hombre contemporáneo ne­cesita salir, irse del ruido, de lo superfluo, recuperar el silencio. Los      peregrinos que van a La Me­ca, a la entrada en el territorio sagrado, después. de ponerse el ihrame, una prenda de vestir que los santifica, pronuncian la pala­bra labbayka: "Aquí estoy ante Ti". Los peregrinos laicos que van hacia cualquier parte del mundo,  muchos de ellos siguiendo anti­guas rutas sagradas como la de Finisterre, en Galicia, en el fin del mundo conocido durante siglos, pronuncian la frase ''Aquí estoy ante Mi". Ante mi soledad, ante mi destino, ante mi mismidad.

Reflexionar sobre uno mismo no es fácil ni sencillo, no hay tiem­po y demasiadas tentaciones inú­tiles para perderlo. Caminar no es buscar el misterio en lo ajeno sino en lo propio. Y de lo propio también forma parte el paisaje y los símbolos ancestrales. Ríos, montañas, cuevas, mares. Tras las grandes creencias de los fun­dadores y santones se hallaba la naturaleza omnipresente. Ya Ho­racio, en su epístola primera, de­cía que se podría echar a la natu­raleza a empujones que, una y otra vez, regresaría. Santiago de Compostela (del campo de las es­trellas) es la más importante de las estaciones pero no la definiti­va, no la meta. Esta se encuentra en los acantilados de la mar tenebrosa, pocos kilómetros más allá. Los peregrinos de Jerusalén se lle­vaban de Tierra Santa además de reliquias -por lo general falsas-, ramos de palmera, lo que les valió el nombre de palmeros. Los rome­ros que iban o regresaban de Ro­ma poseían como distintivos pe­queñas placas con los bustos de los apóstoles Pedro y Pablo. Por otro lado, las conchas marinas han acompañado siempre a los peregrinos de Santiago.
Caminar, caminar solitario por el mundo, la más de las veces     de manera voluntaria y confor­me;  mientras otras, como le su­cedió a Arthur Rimbaud, de for­ma nómada y gratuita: "Debo pa­sar el resto de mi vida errando, llevando a cuestas el cansancio y las privaciones, con la única esperanza de morir desespera­do", deja escrito en las Cartas abísinias. Pocas quejas en los epi­tafios de los peregrinos. Duran­te siglos se enterraban juntos, cada uno con sus sayales y adita­mentos. Carlomagno, según las crónicas, fue sepultado en Aquis­grán con el zurrón de peregrino. Pero para mí la tumba más emo­tiva de un caminante es la del danés Jonás. En la losa sepul­cral (del siglo XIV) se dice que, en el curso de su vida, caminó por tres veces a Roma, dos a Je­rusalén y tan solo una a Santia­go. Por lo tanto, Jonás debió pa­sarse gran parte de la vida cami­nando. La vida como camino, el camino como una filosofía de la vida. El camino de las estrellas, en Belén o en Santiago. La repre­sentación de la vía de las estrellas como ruta hacia el cielo está impreso en la memoria antropo­lógica de la humanidad: Via sa­cra, íter stellarum, la via lattea. Palmas, veneras, ramas, pie­dras, aguas, la naturaleza acom­pañando y protegiendo al cami­nante. Soledades compartidas en los peligros. Pero el mayor peligro es la alienación en un mundo masificado y sin sentido.
   
Caminar, caminar para saber y aprender a vivir con uno mis­mo, el más difícil compañero. No viajamos solos, finalmente, sino con nuestro otro yo, menos transigente. O, si se prefiere, más intransigente con nuestros defectos y pasiones. Caminar es dialogar con uno mismo, cuan­do la palabra ha quedado flotan­do ante los millones de imáge­nes en suspensión, cuando la pa­labra ha sido vituperada. Un nuevo, más bien viejo lenguaje: el de los caminantes, el del soni­do de sus pasos ascendiendo montañas, vadeando ríos, dur­miendo a la intemperie. Vivir mucho al aire libre, al sol y al viento. Como Thoreau, soy parti­dario del bosque y de la pradera, y de la noche, cuando se escu­cha crecer el maíz. ¿Por qué re­sulta a veces tan difícil elegir el camino? Caminar, caminar como Jonás. En el relieve de su lápida tiene un rostro juvenil, en la mano izquierda porta una pal­ma, en la derecha un cayado, y sobre su vientre una gran con­cha. Parece etéreo, como un án­gel o como Hermes. Los pies, un poco curvados, como dicíendo­nos que su camino no ha termi­nado, o que quizás aquí ya lo vio todo, aunque todavía le quede el más allá de esa vía de las estre­llas. Caminar, caminar hacia una loca sancta, que cualquier lugar de la naturaleza por otro lado lo es. Todo el mundo es un santo lugar, todo ser humano es una persona santa. Caminar, ca­minar hacia el santo lugar que está en uno mismo, respirar el aire puro y el silencio como peni­tencia, como éxtasis. El gnóstico Basílides acusaba, en el siglo II, a las gentes de hacer negocio de cualquier cosa, incluso de empa­quetar el aire y venderlo. Duchamp lo enfrascó y se lo llevó a Nueva York para ofrecerlo como obra de arte. Julio Camba, en medio de la Sexta Avenida, tam­bién pensó en el buen negocio que tendría aquel industrial que supiera embotellar el silencio.

 Caminar, caminar y las certe­zas de la fe dejarlas para quie­nes las necesiten. El escepticis­mo y la fe. El médico humanista Hieronymus Münzer se detuvo ante la tumba del Apóstol Santia­go y, al no poder certificar cientí­ficamente que aquel era el cuer­po del seguidor de Cristo dijo: "Sola  fide credimus, que Salvat nos homínes". Sola fide. Y para el resto su propia convicción. Ca­minar como pensar, libres en medio del día claro, libres en me­dio de la niebla densa, con desti­no o sin él, hombres y mujeres. Fue precisamente una mujer, una tal Egeria, la que se convir­tió en una de las primeras pere­grinas occidentales que visita­ron Jerusalén. Procedía proba­blemente del noroeste de la pe­nínsula Ibérica, de Galicia, y en el siglo V atravesó toda la cuen­ca mediterránea hasta llegar a Tierra Santa donde visitó los lu­gares del Antiguo y del Nuevo Testamento. Jonás, Egeria, e infi­nidad de caminantes de todas  las épocas contemplando lo mu­cho que ha levantado el hombre y lo más que ha destruido su ava­ricia y su soberbia. Caminar, ca­minar sobre el ojo de un puente gótico o por entre las muescas del laberinto en la pilastra dere­cha del pórtico de la catedral de San Martino de Lucca, y alcan­zar en Betania la tumba de Láza­ro. Descansar allí, conocedores de que el mejor yacer es el no resucitar.

Caminar hacia cualquier lu­gar, escépticos o con fe; hacia cualquier meta, sagrada, laica o pagana. Caminar para calmar­nos de la vida. Caminando uno se calma de sí mismo, nunca se cura. Caminar no es huir. Inten­tar escapar de uno mismo es un fracaso seguro, sería como corte­jar el desastre. Deambular, cami­nar y ese caminar como una or­den más antigua y honorable que la caballería. Nos aferramos a la tierra, ¡qué pocas veces as­cendemos! Caminemos con unos y con otros, pues qué distante está todo camino cercano. Caminar como pensar. El estar en camino guía e ilumina, trae y dicta.
César Antonio Molina es escritor y fue ministro de Cultura.